LA COMUNICACIÓN GASTRONÓMICA TAMBIÉN VIVE EL BACK TO SCHOOL

¿QUÉ NOS ESTÁ PASANDO? ¿SE NOS ESTÁN ACABANDO LAS IDEAS? ¿POR QUÉ FLOTAR SI PODEMOS BUCEAR? ¿DÓNDE ESTÁ EL ESPÍRITU INVESTIGADOR QUE TANTO NOS INCULCARON EN LAS AULAS DE COMUNICACIÓN SOCIAL Y PERIODISMO?

POR: ANTONELLA RUGGIERO SANSONE, PERIODISTA, COMUNICADORA Y DIRECTORA DE LA ACADEMIA IBEROAMERICANA DE GASTRONOMÍA FOTOS: ARCHIVO EXCELENCIAS

2022-09-29T07:00:00.0000000Z

2022-09-29T07:00:00.0000000Z

Exclusivas Latinoamericanas

https://revistasexcelencias.pressreader.com/article/282084870683610

COMUNICACIÓN GASTRONÓMICA

Señores, señoras, se acabó. Mejor dicho, se acabaron. No hablo solo de las vacaciones y de las bellas semanas en el mar a golpe del “clic clac” tan típico de las sandalias de playa. Me refiero a la calma en las bandejas del correo electrónico, que ahora empiezan a empaparse de mails anunciando “las nuevas aperturas” o “las novedades del otoño”, que tanto se repiten año a año. En un día puedo llegar a recibir entre 5 y 10 y, créanme, los leo todos. Tristemente, vengan de donde vengan, el remitente parece ser siempre el mismo. Llevo tiempo pensando hasta dónde estos mensajes consiguen el efecto que el cliente y la agencia (en formato maxi o mini) esperan: llegar a un destinatario final fértil que traduzca ese mensaje en otra publicación o en una posible visita. Hace un par de meses me decía una colega periodista que había decidido dejar de hacer coberturas para una revista gastronómica especializada porque “todos los días eran iguales” y porque las reseñas de restaurantes se habían “convertido en más de lo mismo”. Así que, cansada de esa rutina, se ha dedicado a probar suerte en otros campos de la comunicación como las relaciones públicas y el marketing. Y conecté plenamente con lo que decía. Con la voluntad de cambiar, de evitar esa comunicación en serie que suena más a producción masiva que a atención al detalle, con sus ganas de escuchar más y repetir menos. ¿Qué nos está pasando? ¿Se nos están acabando las ideas? ¿Por qué flotar si podemos bucear? ¿Dónde está el espíritu investigador que tanto nos inculcaron en las aulas de Comunicación Social y Periodismo? Por supuesto que es maravilloso visitar, conocer, degustar, probar y contarlo. ¡ Cualquiera pagaría por hacerlo! Pero, si los establecimientos de hostelería piensan y repiensan tanto el concepto, como decía en mi anterior colaboración, ¿ por qué nosotros, relatores de historias, nos quedamos en los lugares comunes y en la falta de creatividad? No voy a evangelizar a nadie, pero ser periodistas/comunicadores de un sector tan amable y tan agridulce a la vez no es solo sentarnos, comer y contarlo, sino hacerlo con toda la responsabilidad, el respeto y la compasión de un sector liderado por humanos al que a veces le falta mucha humanidad. Es tiempo de devolvérsela. Nosotros tenemos las claves para hacerlo.

es-es