MIPYMES en el TURISMO CUBANO ¿dónde están y qué hacen?

ESTE PUDIERA SER UN BUEN MOMENTO PARA INTERCONECTARLAS MEJOR CON LA GRAN INFRAESTRUCTURA DE ALOJAMIENTO Y GASTRONOMÍA DEL ESTADO HACIA EL TURISMO

TEXTO: YISELL RODRÍGUEZ MILÁN FOTOS: ARCHIVO EXCELENCIAS

2022-11-10T08:00:00.0000000Z

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Exclusivas Latinoamericanas

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SUMARIO

El primer día de la semana es para abrir puertas. Aquel lunes los emprendedores privados en Cuba, después de muchos años, vieron desplegarse ante sí la posibilidad de convertir en micro, pequeñas y medianas empresas los negocios con grandes potencialidades. Era 20 de septiembre de 2021 y ahora, justo un año después, la estadística da cuentas de que en la isla hay 5 258 mipymes y Cooperativas No Agropecuarias (CNA). En noviembre de 2022, como revelan las cifras del Ministerio de Economía y Planificación (MEP), este país tiene más empresas privadas que estatales, aunque estas últimas sean el sujeto principal de la economía nacional, según lo dictado por la Constitución de la República. Primero se comenzó el proceso hacia la conversión en mipymes con los sectores de mayor impacto en la economía y la sociedad y en los que, además, se agrupaban una gran cantidad de emprendimientos relacionados con la producción de alimentos, la exportación de bienes o servicios, los proyectos de desarrollo local, los negocios de base tecnológica o los incubados en los parques científicos y tecnológicos. La transparencia en la información ha sido clave para el seguimiento a este proceso, que genera interés no solo entre quienes ven impactadas las maneras en que hasta ese momento funcionaban sus negocios, sino para analistas que estudian las formas en que el desarrollo del sector privado modula e impacta en nuestra sociedad. Fechado en julio, el último informe de balance del MEP publicado en su web reflejaba que, a nueve meses de su aprobación, las mipymes privadas representaban el 97.5 % de los 4 097 nuevos actores económicos en la nación hasta entonces. De ese total, las mipymes estatales eran el 1.2 %, mientras las Cooperativas No Agropecuarias (CNA) el 1.3%. Poco más de la mitad, un 54 %, eran reconversiones de otras formas de gestión, en tanto el resto se catalogan como nuevos emprendimientos de este tipo. En el caso de las mipymes, la mayoría entran en la categoría de pequeñas empresas (49.6 %), le siguen las medianas (27.2 %) y en menor cantidad las micro (23.3 %). Estimados de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI) indican que estas nuevas formas del sector no estatal emplean a 109 237 personas. Se contrata un promedio de 25 personas por entidad (5.1 en las micro; 16.8 en las pequeñas y 57.1 en las medianas). Además, desde 2021 se calcula que han generado casi 70 000 nuevos puestos de trabajo en la economía, sobre todo para hombres pues los socios constituyen en el 76.7 % de la cifra general y las mujeres solo el 23.3 %. UNA MIRADA A LAS MIPYMES CUBANAS DEL TURISMO El turismo, como sector, no está claramente distinguido en los informes del MEP en cuanto a este tema, pues las mipymes y CNA suelen identificarse sobre la base de lo estipulado en el Clasificador Nacional de Actividades Económicas (CNAE) de la ONEI. Sí destaca su presencia, fundamentalmente, en los sectores secundario (64.3 %) y terciario de la economía (33.4 %). Solo el 2.3 % de las nuevas formas económicas están en el sector primario, donde la mayoría se encuentra focalizada hacia la agricultura, la pesca, la ganadería y la extracción de arena y piedra. Por su repercusión económica, el turismo se ubica en el sector terciario: es una industria que crece en la premisa de ofrecer servicios básicos y complementarios al turista. También introduce y vende bienes con procedencias y características variadas. En algunos países, como Cuba, se encuentra entre las ramas económicas que más valor proporcionan al Producto Interior Bruto (PIB). No por gusto está considerado una de las locomotoras de la economía de la isla, en la que se le da seguimiento a los resultados y contratiempos del sector desde las más altas instancias de Gobierno. A inicios de este año, de cara a la recuperación post-pandemia, el Presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, insistió en la importancia de levantarnos con rapidez de los efectos de la COVID-19 y el bloqueo de EE. UU. Sus palabras se encuentran disponibles en la web presidencial, donde constan indicaciones de aumentar la preparación de los profesionales de este campo, informatizar más los procesos, aplicar la ciencia y la innovación, y promover el turismo de eventos. También señaló que las entidades turísticas tenían la función de liderar el encadenamiento con el sector no estatal. Entre las actividades vinculadas al turismo en las que más presencia hay de mipymes y CNA se encuentran gastronomía y alojamiento (12.9 %) y transporte (3.3%). También el sector tiene algún nivel de relación con la industria manufacturera (39.5 %), cuyos por cientos — como indica el MEP—convierten a la rama industrial en la más numerosa entre las actividades económicas. Sin embargo, autoridades del Turismo han confirmado que todavía no es suficiente el encadenamiento productivo de estos suministradores con la red de alojamientos en el país. En general, más de 529 mipymes y CNA en Cuba se dedican al alojamiento y la gastronomía, acápite este último donde las pequeñas empresas constituyen el 60%, o sea, están «sobrerrepresentadas», término empleado por los economistas para describir la abundancia de esta categoría por encima de las «micro» y las «medianas». Las mipymes aprobadas para esta actividad son cafeterías, restaurantes, bares o negocios de diferentes tipos dedicados a los servicios de comidas (95 %). Existe un 5% que se ocupa de servicios de alojamiento, pero suele tratarse de casas o habitaciones para pocos huéspedes. La razón de este bajo porciento es que las casas de alquiler familiares usualmente no implican un número grande de empleados, por lo que legalmente este tipo de negocios puede ejercerse en la modalidad de trabajo por cuenta propia sin convertirse en una empresa. Solo el 29% de estas empresas son nuevas. En el caso del transporte, la mayor cantidad se dedica a la paquetería y la mensajería (51 %), la transportación de carga y pasajeros (38 %) y otros servicios asociados al transporte (11 %) como la manipulación de carga. El 53 % de los negocios son reconversiones, según el MEP. Las micro, pequeñas y medianas empresas existen a todo lo ancho y largo de la geografía cubana. Están presentes en más del 95 % de los municipios del país (solo dos territorios no tienen ninguna), aunque la mayor cantidad mayor cuantía con respecto al total de la población se encuentra en el occidente del país. En la zona desde Matanzas hasta Pinar del Río se encuentra el 39.5 % de la población cubana, pero se concentra el 54.1 % de estos negocios. En contraparte, la región central, con un 30.2 % del total de habitantes, tiene solo el 19.2 % de las empresas. También, como en casi todas localidades del mundo, existe una tendencia a la concentración de estos negocios en las cabeceras municipales, lo que pone en desventaja las zonas rurales. Sin embargo, es un buen momento para crecer e interconectar mejor las mipymes y CNA con la gran infraestructura de alojamiento y gastronomía del estado hacia el turismo. El experto en materias turísticas y profesor titular del Instituto Internacional de Periodismo, José Luis Perelló, señaló recientemente al diario Juventud Rebelde que, en los escenarios actuales, no se puede hablar de recuperación, sino de «renacer», lo que se entiende bien tras dos años de una caída brutal de la economía internacional y ante la presencia de un nuevo tipo de viajero que «no ve televisión, reserva su propio vuelo, selecciona su hotel, organiza sus excursiones y su teléfono móvil es una extensión más de su propio cuerpo». En opinión del especialista, el Caribe tiene 30 destinos compitiendo como parte de esta región, que es la de mayor dependencia del turismo, pero muy impactada por la caída superior al 50 por ciento en el último quinquenio. Una de las claves de su recuperación podría estar, al menos en Cuba, en impulsar encadenamientos productivos que involucren cada vez más al sector privado.

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