DIALOGAR con las PERCEPCIONES

Eres como la flor de la cohoba. El jugo de sus hojas ha entrado en tus raíces… (1)

POR: JORGE MÉNDEZ RODRÍGUEZ – ARENCIBIA. PRESIDENTE EJECUTIVO. CÁTEDRA CUBANA DE GASTRONOMÍA Y TURISMO. FOTOS: RAÚL ABREU Y CORTESÍA HABANOS, S.A.

2022-09-05T07:00:00.0000000Z

2022-09-05T07:00:00.0000000Z

Exclusivas Latinoamericanas

https://revistasexcelencias.pressreader.com/article/284382678137265

Exclusivo

Como casi todo lo que en sus comienzos fue saludado con vilipendios y hasta satanizaciones, para luego erigirse en algo preciado, así ocurrió con el tabaco. De usual recurrencia en rituales religiosos para varios contextos geográficos y culturales de los aborígenes del Nuevo Mundo, mitigadora evasión de penurias para los esclavos africanos y causa de acoso religioso y judicial en la Europa de finales del siglo XV, en tiempo relativamente breve se universaliza como atavío de posición social, poder, gala y arrogancia. Con tales atributos, se convierte en elemento distintivo para una imagen de opulencia y capacidad demostrada en la selectividad de placeres, en tanto factor caracterológico para la identificación de personalidades. A los efectos, vale referirse a la ancestral pipa, que desde su surgimiento −atribuible a las antiguas culturas greco-romanas para fumar hierbas aromáticas y luego expandido por la mayor parte del mundo− ha formado parte de diversos patrones de imágenes personales. Toda vez que estereotipo adquirido para enaltecer varonía y distinción, resulta difícil abstraerse de las imágenes de prominentes figuras universales, sin una pipa −o un puro− sostenidos en bocas o en manos: Sir Walter Raleigh, marino, corsario, escritor, cortesano y político inglés, que durante los siglos XVI y XVII popularizó el tabaco en Europa; al actor Basil Rathbone, interpretando al legendario detective inglés Sherlock Holmes; a Josef Stalin, relevante dirigente soviético de las primeras décadas del siglo XX; al talentoso escritor estadounidense Mark Twain; a las afamadas estrellas hollywodenses Edward G, Robinson, Clark Gable y Errol Flynn; al distinguido promotor mundial del Habano y Premier de Gran Bretaña en tiempos de la II Guerra Mundial, Sir Winston Churchill; y al carismático científico germanonorteamericano Albert Eisntein. En el mismo sentido de esta conexión atávica con los puros que tantos ejemplos trae a nuestra mente, los espacios para degustarlos han evolucionado, adquiriendo igual dimensión icónica.

es-cu