The Human Being as Top Priority

Cuban Medicine enjoys today an outstanding reputation worldwide based on the humanist, respectful, and ethical conception with which our specialists and professionals are trained with, as well as the principles of social inclusiveness and universal and fr

POR|BY: LISANDRA FARIÑAS ACOSTA FOTOS|PHOTOS: ENRIQUE UBIETA Y ARCHIVO EXCELENCIAS

2021-11-26T08:00:00.0000000Z

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Exclusivas Latinoamericanas

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SUMARIO

If you asked any of the thousands of people who have been treated in the last six decades by a Cuban health professional, there would be a common ground: Cuban doctors look their patients in the eye. They touch the patients' body and listen to every single word they have to say. They treat them with dignity. This prescription, which can be summarized in the words humanism and professionalism, is not casual. These are the principles embraced by Cuban medicine after the triumph of the Revolution in January 1959. Ever since, developing a new, inclusive Medicine covering all levels of society, universal, free, based on ethics and solidarity, with zero discrimination, became a priority within an already reduced health care sector — barely 6,300 doctors—, of which 3,000 left the country after January 1st, 1959. Transforming this landscape was possible thanks to the political will of the nascent revolutionary government, which was committed to improving the Cuban people's well-being and health status. And to do so, this government gave priority, firstly, to upgrading the education level of the Cuban people. It did not only impact on health promotion and the prevention of diseases as the basis of health care, but it made possible to boost a deep reform at the university-level education, essentially in Medicine and Stomatology. The aim was to meet the demands of the new hospitals built, including rural institutions, as the goal was a nationwide health care coverage. The national health system was organized by levels, from the primary to tertiary health care, which is the strategic foundation of the development achieved by the public health care in Cuba. In 1966, eight Research Institutions of Medical Sciences were inaugurated in Cuba: The National Institute of Angiology and Vascular Surgery (INACV), the Institute of Hematology and Immunology (IHI), the Nephrology Institute (INEF), the National Institute of Endocrinology (INE), the National Institute of Oncology and Radiology (INOR), the Institute of Cardiology and Cardiovascular Surgery (ICCC), the Institute of Neurology and Neurosurgery (INN), and the Institute of Gastroenterology (IGE). Each contributes to the high scientific personnel development in different specialties and, more than half a century later, it is still the training headquarters for thousands of doctors worldwide who get trained with the values of Cuban medicine. In 1984, the implementation of the comprehensive general Cada uno de ellos contribuye a la formación de personal de nivel científico elevado en las diversas especialidades y, más de medio siglo después, es la casa formadora de miles de médicos en el mundo que se educaron en los valores de la medicina cubana. En 1984 la puesta en práctica de la experiencia del médico general integral sentaba las bases para el programa del médico y la enfermera de la familia. Con este programa, y el surgimiento en 1985 de la Medicina General Integral como especialidad, Cuba revolucionaba la concepción de la Medicina familiar y comunitaria y sentaba un modelo de salud inclusivo, basado en la prevención, con acceso equitativo para todos sus ciudadanos. No es posible entender cómo una nación subdesarrollada, con limitaciones de recursos, sometida a seis décadas de bloqueo económico, comercial y financiero por el gobierno de Estados Unidos, exhibe indicadores de salud y desarrollo social similares a los del llamado "primer mundo", sin repasar los hitos anteriores. En ellos está la simiente de un sistema nacional de salud que cuenta con casi medio millón de trabajadores (497 593) que laboran en consultorios, policlínicos, servicios estomatológicos, hospitales, hogares maternos, casas de abuelos, hogares de ancianos, centros de rehabilitación e institutos de investigación, entre otros servicios. Si en 1958 había 1076 habitantes por médico, para el año 2020 esa proporción era de 108 habitantes por cada galeno. Vale destacar en ese sentido la fortaleza que representa para el sistema nacional de salud la alianza que mantiene con la industria biotecnológica y farmacéutica cubana, de probado prestigio internacional. RECURSOS HUMANOS, EL MAYOR TESORO La principal fortaleza del sistema de salud de Cuba es la formación propia de sus recursos humanos. Para ello el país dispone de una red de universidades de Ciencias Médicas y facultades de estomatología, enfermería, tecnología de la salud y otras, donde estudian miles de jóvenes de Cuba y otros países. Un ejemplo cimero de este empeño es la Escuela Latinoamericana de Ciencias Médicas, en cuyas aulas han aprendido el arte de sanar más de 30 000 jóvenes de un centenar de naciones. La ética, el humanismo y la profesionalidad con las cuales se enseña la Medicina en Cuba han hecho de la cooperación médica cubana, que en este 2021 cumplió 58 años, un elemento distintivo de la nación. Ante el Ébola en África Occidental, inundaciones, terremotos, epidemias de cólera y otros tantos escenarios, los médicos cubanos no se han hecho esperar. No ha sido diferente ante la pandemia de COVID-19, pues 57 brigadas del Contingente Especializado en Situaciones de Desastres y Graves Epidemias "Henry Reeve" prestaron ayuda a 40 países y territorios en la contención del virus. Miles de personas en todo el mundo ven en la Cuba del Caribe un destino seguro de salud, ya sea para recibir atención médica, estudiar o superarse, y ello no es en lo absoluto extraño o casual. La diferencia que marca el colocar al ser humano en el centro lleva hace décadas el sello de Cuba.

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